Sistema
Nacional de Evaluación de la Calidad Educativa
Introducción
A
fines de 1997, el Sistema Nacional de Evaluación de la Calidad
realizó el Primer Operativo Censal de Evaluación de
Finalización del Nivel Secundario.
Durante
los operativos realizados entre 1997 y 1999 llevamos un registro
de las irregularidades que encontré en la aplicación
de la evaluación en algunos colegios privados de la Ciudad
de Buenos Aires. El objetivo de este trabajo es determinar la confiabilidad
de los resultados de la evaluación y hacer una propuesta
a las autoridades con el fin de ayudar a que esta herramienta cumpla
con su función como corresponde.
Irregularidades encontradas durante la aplicación
de la evaluación
A continuación se enumeran las irregularidades de las cuales
tomamos conocimiento (muchas de ellas se repetían en los
distintos años):
•
Los colegios que eran evaluados en primer lugar disponían
de las evaluaciones, por lo que otros colegios pudieron acceder
a las mismas antes de ser evaluados.
• Durante la toma hubo copia en distintas formas (un alumno
dictaba las respuestas, el mismo evaluador ayudaba, se entregaba
la evaluación a un compañero que luego de copiarse
entregaba los dos exámenes, se permitió que alumnos
hicieran la prueba “en grupo”, preceptores que ayudaron
cuando hubo dudas estando el evaluador presente).
• Hubo evaluadores que cuando tomaban una materia ofrecían
dejar la evaluación de la otra materia que se tomaría
días más tarde.
• Hubo evaluadores que tuvieron que tomar la prueba a alumnos
mayores que ellos.
• Aunque no se podía utilizar calculadora el evaluador
lo permitía diciéndole a los alumnos que si alguien
entraba debían esconderla.
• Una alumna entregó la prueba y como había
dejado varios ejercicios sin terminar la mandó a llamar para
que terminara. Le dijo al resto de la clase: “cualquier cosa
nunca entregó”.
• Un evaluador se retiró del aula dejando solos a los
alumnos.
• Algunos colegios hicieron faltar a los alumnos con peores
promedios.
Caso testigo
Hicimos
una comparación de los resultados obtenidos en un Colegio
en el cual, según afirmaron sus directivos, los alumnos se
copiaron en la evaluación de 1999 (en las dos asignaturas).
Previamente, en el año 1998 se había permitido que
un preceptor del colegio estuviera presente durante la evaluación
con el fin de que no hubiera copia. Al año siguiente el evaluador
pidió que no haya nadie perteneciente a la institución
en el aula y permitió que los alumnos se copiaran.
En la evaluación de 1999 de Lengua el promedio subió
10 puntos mientras que en Matemática 20.
Conseguimos
los promedios internos de ese colegio de 5º año tanto
de Lengua como de Matemática para determinar si el nivel
de los cursos difería (en el caso de Lengua hubo un cambio
de docente, por lo que no podemos tomar como válida la comparación)
PROMEDIO
INTERNO DEL COLEGIO |
| |
Lengua
|
Matemática |
| Año
1998 |
44 |
57.7 |
| Año
1999 |
60 |
58.7 |
Teniendo
en cuanta la asignatura que puede ser comparada, Matemática,
observamos que la promoción 1999 supera en 1 punto en el
promedio interno del Colegio, mientras que en la Evaluación
del Ministerio la supera por casi 20 puntos.
A
partir de esta comparación en un colegio en el que después
de que hubo copia el colegio mejoró alrededor de 200 puestos
en el “ranking” de colegios privados de la Ciudad de
Buenos Aires, hicimos una comparación de los promedios de
los colegios privados de Capital Federal con el fin de observar
en qué grado variaban los promedios de un año a otro.
Se
tuvo en cuenta, a la hora de determinar qué variación
del promedio era llamativa, la variación del promedio que
tenían en Chile las escuelas que participaban del P-900,
programa focalizado que trabajaba con el 10% de las instituciones
con peores resultados en las evaluaciones ministeriales. Después
de 7 años de trabajo focalizado el P-900 logró un
incremento en el promedio de esas escuelas de 11.95 puntos.
Tomamos
pues, como una variación excesiva que un colegio suba o baje
12 puntos de un año a otro en su promedio tanto general como
en alguna de las asignaturas.
Las
variaciones en los promedios deberían ser leves, siendo los
grandes saltos excepciones. Observamos que sobre las 292 instituciones
privadas de la Ciudad de Buenos Aires comparadas, 36 de ellas mostraron
una variación en el promedio general de 12 puntos o más,
y 21 mostró una diferencia en alguna de las asignaturas.
Es decir que el 19.52% de los colegios (57 instituciones) mostró
una amplia variación en el promedio de un año a otro,
ya sea del promedio general o en alguna de las asignaturas.
Análisis
Si decimos que un colegio en el que hubo copia varió considerablemente
su promedio de un año a otro, no podemos concluir que todos
los colegios en los que varió el promedio haya habido copia.
Ahora, si haciendo un relevamiento muy precario (por la cantidad
de colegios a los que tuvimos acceso) encontramos muchas irregularidades
y teniendo en cuenta que en otra experiencia de evaluación
nacional (como la chilena) la mejora en los promedios se da muy
lentamente, la confiabilidad de los resultados de nuestras evaluaciones
puede llegar a ser cuestionada.
Además
del porcentaje de variación en los promedios, hay distintos
factores que explican la poca confiabilidad que tiene la evaluación:
•
Evaluadores con dudosa capacitación
• No simultaneidad en la toma de la evaluación
Hay
otros factores que ayudan a que no haya seriedad por parte de los
protagonistas:
•
Necesidad de los directores de estar bien rankeados
• No incidencia de la nota de la evaluación en los
promedios de los alumnos.
Propuesta
Las propuestas que planteamos para darle confiabilidad a la evaluación
son las siguientes:
•
Simultaneidad en la aplicación
• Evaluadores capacitados
- Capacitar evaluadores: Una solución sería tener
un equipo estable e invertir en capacitación. De esta manera
con el correr de los años se tendrá un equipo formado
y con experiencia en la toma de la evaluación.
- Docentes evaluadores: Una posibilidad es que los mismos docentes
evalúen, en instituciones a las que no pertenecen. Para asegurarse
de la capacidad de los docentes que evaluarán se podrá
nombrar a aquellos recomendados por los directores de los colegios.
- Docentes jubilados: Se pueden convocar a docentes recientemente
jubilados.
•
Que los resultados no deriven en un ranking de colegios, ya que
para rankear un colegio hay que tener en cuenta muchos factores
más que las notas de una evaluación de alguna de las
asignaturas que allí se dictan.
•
Las notas deberían tener alguna incidencia en el alumno.
Una de las características que tuvo la evaluación
fue la desidia por parte de los alumnos a la hora de hacer ejercicios
que implicaban algún tipo de esfuerzo (como puede ser un
ejercicio de comprensión de texto que implique leer “mucho”).
Los colegios podrían entregar un certificado a los alumnos
con la nota que obtuvieron, de esta manera si el alumno sabe que
la va a quedar alguna constancia de la nota que obtenga es probable
que se esmeren más que si sólo se va a evaluar a su
colegio.
•
Podría ponerse a disposición de la ciudadanía
un servicio telefónico (0-800) con el fin de recopilar comentarios,
quejas, denuncias, recomendaciones, etc.
•
Con el fin de mejorar la información que se brinda, podría
no sólo comunicarse la media sino también la mediana.
De esta manera se enriquece la información y se evita que
alumnos de bajo rendimiento hagan que sus colegios aparezcan con
una calificación inferior. La media de un colegio puede ser
7 mientras que la mediana 6, otro colegio puede tener como media
6 mientras que una mediana de 8 puntos. En el caso de hacerse públicos
los resultados mostrando la media se vería beneficiado el
primer colegio cuando en realidad el segundo colegio mostraba mejores
notas en la mayoría de sus alumnos.
•
La evaluación debería estar realizada por un organismo
que no sea el mismo Ministerio. Para esto sería oportuno
que una secretaría se encargue de esta evaluación
evitando que el Ministerio se evalúe a sí mismo, con
los peligros que ello representa.
•
Apercibir a los colegios donde los alumnos se copien. El colegio
debe garantizar que sus alumnos no se copien. Una de las formas
en las que se puede controlar, es estudiando los resultados, observando
las diferencias de promedios de un año a otro (en el caso
de una excesiva diferencia de un año a otro debería
chequearse el promedio interno de los alumnos, si se llevó
a cabo algún programa focalizado de trabajo que busque mejorar
un aspecto puntual de lo evaluado).
•
El día en el que se evalúe, los colegios podrían
suministrar datos como por ejemplo promedio de inasistencia y el
promedio del curso en las asignaturas evaluadas. De esta manera
se puede comparar el promedio de inasistencia a la evaluación
ministerial contra el promedio de inasistencia diaria y determinar
si hubo mayor ausentismo que el habitual. Con los promedios internos
se puede saber si de un año a otro un colegio muestra una
diferencia en las evaluaciones distinta de las diferencias internas.
Debido
a que cada jurisdicción se encarga de la evaluación
de sus instituciones el Ministerio podría tener un control
de calidad de las evaluaciones a partir de una serie de indicadores
que se controlarían año tras año:
-
Grado de capacitación de los aplicadores. ¿Con qué
criterio selecciona una jurisdicción a sus evaluadores?
- Nivel de simultaneidad en la aplicación del operativo.
¿En qué medida se cumple con este requisito?
- Colegios que varían su promedio en forma considerable.
¿Cuántos colegios muestran una injustificada variación
en sus promedios?
- Grado de ausentismo a la evaluación. ¿Qué
promedio de ausentismo muestra cada jurisdicción el día
de la evaluación?
Así,
las jurisdicciones que convoquen evaluadores capacitados, evalúen
simultáneamente, no presenten una gran variación de
un año a otro sus colegios y tengan poco ausentismo, serán
las que mayor confiabilidad tengan.
Conclusión
Contar con un operativo censal de estas características es
sumamente necesario y enriquecedor para un país, pero la
experiencia año tras año debe llevarnos a que se haga
con la mayor seriedad posible.
Consideramos que con muy pocas medidas concretas se puede lograr
que la evaluación adquiera todas las características
que debe tener para ser confiable, sólo hace falta la voluntad
de hacerlas.
Alejandro De Oto Gilotaux
Director Ejecutivo
CEDEC
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